Todo el mundo debería chequear su columna vertebral, ya que estamos expuestos a multitud de factores que la alteran diariamente. Lo que ocurre es que no le prestamos la atención necesaria porque no la tenemos en frente, a diferencia de nuestra dentadura, la cual hemos aprendido a prestarle la atención que se merece previniendo posibles patologías bucodentales.

La clave de la salud, por tanto, es prevenir, y para ello se necesita un sistema nervioso que funcione al 100% y una columna libre de subluxaciones.

El dolor que podemos llegar a experimentar no es más que la alarma de nuestro cuerpo frente a algo en nuestra columna que no funciona bien. Así lo decía Hipócrates, padre de la medicina: “En caso de enfermedad mirar siempre en la columna vertebral”.

NIÑOS

Especialmente en esta etapa de vida es cuanto más se necesita la Quiropráctica.

Los niños están expuestos a continuas caídas, malas posturas, un elevado peso en sus mochilas… que afectan directamente a su columna vertebral, provocando subluxaciones pero de una forma silenciosa, al igual que una caries afecta a su organismo antes de que noten los primeros efectos de ella. De hecho, el parto es la causa más común de que se cree la primera subluxación en su vida.

Los niños con cólicos del lactante, otitis, tortícolis crónica, escoliosis, problemas de sueño, asma y problemas respiratorios, hiperactividad… son algunos ejemplos que se benefician de la Quiropráctica.

EMBARAZADAS

El cuerpo de la embarazada sufre grandes cambios con el objetivo de albergar y desarrollar al futuro bebé, debido a la acción de hormonas como la relaxina, los estrógenos, y la progesterona, entre otras. Estas hormonas provocan gran laxitud ligamentosa, y es por ello por lo que hay un mayor riesgo de sufrir subluxaciones, o de comenzar a notar aquellas que estaban latentes antes de comenzar el período de gestación.

Bien es sabido que todo lo ingerido por la embarazada pasa al bebé, por lo que qué mejor forma de cuidar la salud de ambos que con métodos naturales como la Quiropráctica.

El embarazo no tiene por qué ser un período que transcurre con dolor. Además, la correcta posición de la pelvis y el sacro es esencial para la buena colocación del bebé en el útero y es necesaria para un buen proceso de parto.

DEPORTISTAS

Grandes deportistas de élite como Tiger Woods, Michael Jordan, Lance Amstrong, el club AC Milán… ajustan regularmente su columna vertebral para gozar de un sistema nervioso libre de interferencias y estar en las máximas condiciones.

La Quiropráctica no solo les ayuda a recuperarse de las lesiones ocasionadas por la práctica de su deporte, si no que les ayuda a funcionar a pleno rendimiento.

TERCERA EDAD

En esta etapa de la vida el cuerpo es más frágil y el metabolismo más lento y delicado, por ello, hay menor tolerancia a las cirugías y a los fármacos en comparación con la etapa adulta. Es hora de añadir una mejor calidad de vida, porque la tercera edad no tiene por qué ir acompañada da grandes achaques.

La Quiropráctica es una forma natural de optimizar la salud en esta etapa, teniendo un enfoque más conservador y sin riesgo del padecimiento de efectos secundarios.