Los pies son los que nos conectan con la tierra, sobre los que damos apoyo a nuestro cuerpo.

Una buena pisada es clave para el buen funcionamiento biomecánico del cuerpo que sigue por encima de los pies.

Más ahora, con el running incorporándose a la forma de vida de aquellos que deciden iniciar una etapa más saludable, es cuando hay preocupación por el tipo de calzado que mejor se adapte a nuestra pisada. ¿Pronador o supinador? Es la pregunta que surge si eres un poco más entendido. De primeras, solo con buscar un poco en internet, podemos identificarnos con alguno de estos dos tipos de pisada, y se hace algo fácil la tarea de comprar una zapatilla adecuada. Pero detrás de un tipo de pisada determinado, puede haber un mal funcionamiento en otras estructuras corporales, de forma que ignoremos hasta ahora.

Bien es cierto que los pies son ese apoyo, pero la pelvis es la gran base del cuerpo, desde la que recae el peso corporal, y a su vez, desde la que surge la columna vertebral que nos da sustento.

Teniendo en cuenta que el sistema musculo-esquelético está conectado por las distintas articulaciones, es lógico pensar que pequeños desalineamientos en nuestra pelvis, pueden repercutir en nuestra pisada, pudiendo estar ésta perpetuada de algún tipo u otro, de manera que ese tipo característico de pisada, se convierte en alteración.

Somos propensos, según nuestra fisionomía, a caminar de una forma u otra, a balancear nuestra pelvis de una forma u otra, a doblar más o menos nuestras rodillas, a ir más o menos encorvados… porque puede ir con nuestra anatomía, pero hay hábitos inconscientes mantenidos en nuestra vida cotidiana, que han sido y siguen siendo claves, para que varias estructuras, queden bloqueadas en una posición que no les corresponde, y de ahí surjan lesiones a las que también se es propenso, o que están a punto de aflorar.

Tener esto en cuenta es verdaderamente importante, sobre todo a la hora de iniciarte en un hábito que quieres llevar como saludable, pues es lo que te hace contactar con profesionales que conozcan el buen funcionamiento del organismo, y puedan asesorarte en tu caso individual.

Es aconsejable, visitar a un profesional especializado que realice un chequeo completo de nuestro cuerpo, que pueda determinar si hay o no algún tipo de disfunción musculo-esquelética que pueda estar alterando nuestra pisada. Además, la Quiropráctica está especializada en la columna vertebral y el sistema nervioso, y muchas veces, bloqueos de alguna vértebra de la columna están latentes en nuestro organismo y pueden aparecer, a la larga, en forma de síntomas, alterando nuestra biomecánica.

Por Beatriz Garrido. Quiropráctica.

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